Imaginario Matemático UNIVERSUM · Museo de las Ciencias · UNAM

Caos, fractales y sistemas dinámicos

Péndulos danzantes

Quince péndulos de largos ligeramente distintos crean olas, trenzas y aparente desorden… que siempre regresa al orden.

La ola de péndulos, simulada

Cada punto es un péndulo visto de frente; el de arriba es el más largo (el más lento). Todos parten juntos, se desfasan formando serpientes y trenzas, y vuelven a coincidir al completarse el ciclo.

Pídele a una persona anfitriona de la sala que haga bailar a los péndulos, y prepárate: primero oscilan como una serpiente, luego forman dos serpientes entrelazadas, después parecen desordenarse por completo… y de pronto, como si nada, vuelven a alinearse todos y el espectáculo empieza de nuevo. Nada de motores ni trucos: es aritmética pura.

¿Por qué se mueven así? ¿Cuáles tardan más en ir y venir? Aunque todas las esferas son iguales, el ritmo de cada péndulo depende de la longitud de su hilo. Por eso van apareciendo distintas coreografías.

El secreto: frecuencias afinadas

El periodo de un péndulo depende solo de su longitud (para oscilaciones pequeñas):

\[T = 2\pi\sqrt{\frac{\ell}{g}}.\]

Los péndulos del aparato están afinados: sus longitudes se eligen para que, en un tiempo total \(T_0\) (digamos, 60 segundos), el primero complete exactamente \(N\) oscilaciones, el segundo \(N+1\), el tercero \(N+2\), y así sucesivamente. Son como corredores en una pista circular con velocidades \(N, N+1, N+2, \dots\) vueltas por hora: parten juntos, se van desfasando, forman patrones pasajeros cada vez que sus posiciones guardan proporciones sencillas, y todos vuelven a coincidir exactamente cuando el tiempo \(T_0\) se cumple.

Las figuras tienen nombre matemático

Los patrones que ves —serpientes que viajan, dobles hélices, momentos en que péndulos alternados van en fases opuestas— son física ondulatoria visible: la fila de péndulos es una demostración de batimiento e interferencia entre frecuencias cercanas. Cuando las diferencias de fase entre vecinos son pequeñas, ves una onda viajera; cuando valen media vuelta, los péndulos bailan alternados; y los estados intermedios producen las trenzas. Es el mismo fenómeno por el que dos guitarras casi afinadas producen un "wa-wa-wa" al sonar juntas, con los ojos en lugar de los oídos.

El demo de esta página simula la fila completa y te deja cambiar el número de péndulos y la duración del ciclo.

Péndulos que miden el mundo

Los péndulos no son solo bonitos: durante siglos fueron el instrumento más preciso de la humanidad. Con ellos se construyeron los primeros relojes exactos —Huygens, 1656—, y con ellos se midió por primera vez la rotación de la Tierra: el péndulo de Foucault, colgado en 1851 del Panteón de París, gira lentamente su plano de oscilación porque el planeta gira debajo de él. También sirvieron para medir la gravedad en distintos puntos del globo y descubrir que la Tierra no es una esfera perfecta.

¿Y esto es caos?

¡Al contrario — y esa es la gracia! Cada péndulo por separado es un sistema perfectamente regular, y el aparente desorden de la fila es solo la superposición de muchos órdenes sencillos, condenada a repetirse cada \(T_0\) segundos. Compáralo con el atractor de Lorenz, aquí al lado, que jamás se repite: esta pieza es el contrapunto perfecto. El desorden aparente puede ser orden disfrazado; distinguirlos es, precisamente, el oficio de la teoría de sistemas dinámicos. (Aunque un péndulo también sabe ser caótico: cuélgale otro péndulo a la punta —el péndulo doble— y su baile ya nunca se repetirá.)